Carta de una madre a su hijo granadero.

Por @yorch077
Hoy te escribo hijo mío, con un sólo propósito, el de cercar la relación que ayer tuvimos, tus actos de barbarie, de ignorancia y prepotencia no van conmigo, te despojo para siempre de lo que por derecho era tuyo, y que se cierren las puertas del olvido, para ti que con actitud temeraria has golpeado a mis hijos, has de saber que no duele el azote de tu porra, sino aquello que con indiferencia maligna no quieres notar.
¿Hasta cuándo habrás de permanecer bajo el yugo inmisericorde de aquellos bastardos  que han vendido su dignidad a un bajo precio? Porque has de saber también hijo mío, que la dignidad no puede compararse con ningún objeto que tus sucias manos pueda comprar.
Maldigo el momento en el que decidiste dar la espalda a tus hermanos, a mí que soy tu madre, pero has de saber que no es tu traición lo que duele, es tu ignorancia y cobardía, y pensar que con esa misma piel manchada por la sangre tocas a tus hijos, besas a tu esposa y te enorgulleces de ser parte de mi. Has de saber, hijo mío, que la libertad no se dobla ante la fuerza de tu porra, no se rinde bajo tus botas y no se acaba ni con la muerte. Qué verdaderamente aplastante vergüenza haber criado un hijo como tú, por eso hoy me deslindo de ti y te doy yo la espalda como tú lo has hecho, ya no soy más tu madre y tú no eres más mi hijo, terminamos, y que la historia te lo demande.
Atte.
La que fue tu madre, la que fue tu patria.
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