Castro, el dictador conveniente

Por Joel Ibarra

Sus logros son innegables. Innegables. Debo acotar algunas cosas, no más porque, como es bien sabido, yo soy yo:

Un tal Fidel Castro dijo que hacía la revolución para traer la democracia a su isla. Ese mismo Fidel Castro dijo después que el pueblo cubano no estaba maduro para recibir el don de la democracia – con un pelo de adorno de este su servidor. El mismo sujeto no ha dejado inscrito cuándo o cómo estará listo el pueblo cubano para recibir el tan precioso don POR EL CUAL SE LEVANTÓ EN ARMAS EN PRIMERA INSTANCIA. Perdón que use mayúsculas, aquí no hay remarcado ni comillas españolas. Sigamos.

castro1Vivían en el Edén impoluto por el capitalismo genocida y bestial cuyos esbirros expulsaron, y disfrutando de los dones de la revolución no comunista – comunista según su comandante dixit pero mordieron la manzana de la discordia, primero por decenas, luego a cientos, y hasta cientos de miles.

Como son rebobos, cientos de miles de seres humanos abandonaron La Isla y a su Jefazo en pos del suelo americano porque no tenían otra cosa más que hacer. Es que estaban locos por el calor y no conocían de gratitud. Es más, no estaban maduros para reconocer que Fidel les estaba haciendo un favor como se lo estaba haciendo a toda la humanidad al permitir instalar misiles nucleares en El Paraíso. Por cierto que lo hizo a cambio de dinero. O sea, por Dignidad.

En fin, que sea el pueblo cubano el que lo juzgue. Cuando pueda y esté maduro, que no sabemos cuándo eso sea. Por cierto que quizá Trump construya muros para mantener a los ajenos fuera, pero Castro sin duda los construyó pa’ dentro. De agua, pero muros al fin.

Sin embargo, vale la pena hacer algunas preguntas y que cada quién conduzca su propia reflexión: ¿Qué habría sido del régimen castrista sin el dinero y las armas y la comida de la URSS? O séase, como dice la chaviza, ¿habría sido un régimen dictatorial exitoso sin esas ayudas? Lección: el enemigo de tu enemigo es tu amigo y más si trae la cartera llena y las charreteras te las deja cargadas de plomo.

castro2Yo no creo que el sistema democrático actual funcione. Pero tampoco creo que la sugerencia o el coqueteo hacia un régimen dictatorial sea la respuesta por mucho que a Andrej y sus apóstoles así les parezca. Los norcoreanos, hasta donde se sabe, no se la pasan de lujo y me gustaría saber hasta qué punto el régimen dictatorial cubano dependió o no de la ayuda externa que sin duda recibió para construir sus logros institucionales. De otro lado: ¿es cierto o es falso que la familia Castro es dueña de la infraestructura turística del paraíso en su totalidad? ¿Por qué Castro usaba ropa deportiva Adidas siendo comunijta? Por Dignidad.

Mire, exactamente me importa un trump el asunto de castro, pero mintiéndonos y difundiéndonos propagandas y antipropagandas los unos a los otros no llegamos a ningún lado. La dictadura castrista – eso es, no otra cosa – se sostuvo con los 20500 millones de dólares que castro obtuvo de URSS Rusia más otros 10 mil millones y pico que obtuvo de otros países incluído México, que por cierto le condonó el 100 por ciento de la deuda si recuerdo bien con Peña Nieto, lo cual me parece absolutamente incorrecto. Los niños de cuba no duermen en la calle pero los nuestros sí como para andar regalando dinero a fin de apaciguar las conciencias de la centro derecha reformista mexicana. Tan ciertos son los balseros cubanos como son ciertas las manifestaciones de duelo en La Habana. Y si no podemos conciliar ambos aspectos del mismo fenómeno, los cuales ambos son reales, entonces no podemos entenderlo. Y si no podemos entenderlo caemos en la defensa fanática de una u otra postura. Las defensas fanáticas nunca llevan a nada bueno. Tan cierto es que no hay analfabetismo en cuba la grande como cierto es que esa educación la obtuvieron del dadito, o sea de limosnitas. Tan cierto es que no tienen ipod como cierto es que solo hay granma.

Como que el mundo ya está muy fregao’ como para que andemos creando cultos, ¿no?

Castro, el dictador conveniente. Crónica del buen tirano. El penúltimo feudo (todos posibles títulos para su biografía). Se le aprueba no por sus hechos y sus dichos sino por haberse enfrentado simbólicamente al Goliath de nuestro tiempo – no sin el respaldo de otro Leviatán, primero que nada.

Pues así las cosas, ni fú ni fá. Los comunistas no creen en dios, así que lo guarden en su seno.

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