Héroes anónimos.

Es imposible hablar de sismos, terremotos y tragedias naturales sin que venga a nuestra mente el año 1985.
El día, jueves, la fecha, 19 de septiembre, la hora, 7:19, éste momento marcó la vida de cientos de miles de ciudadanos mexicanos, escuelas, hoteles, hospitales, y cientos de edificios quedaron como escombros ante la sorpresa de una nación que no estaba preparada para una tragedia como esta, el país luchaba con una crisis económica de igual magnitud que el terremoto y el presidente Miguel de la Madrid no dió la cara públicamente sino hasta varias horas después.
Veintiséis muertos fue la cifra inicial del gobierno, estaban muy equivocados, sobre todo cuando a las 19:56 un segundo terremoto con intensidad de 7.6 grados en la escala de Richter (el primero había sido de 8.1 grados), sacudió nuevamente a la ya lastimada ciudad.
Miles de personas quedaron atrapadas entre los escombros, hombres, mujeres y niños, y también mucha gente sobrevivió gracias a su propia fortaleza y a la eficaz reacción de la misma población que se organizó en grupos de rescate que incluso hoy son reconocidos a nivel internacional, ejemplo claro de esto son los valientes “topos”.

Mexiconciencia hace un breve homenaje a aquellos que perdieron la vida aquel día, y también a los héroes que arriesgaron su vida por salvar la de algún desconocido, mostrando una vez más que hay más gente buena que de otro tipo, hoy los recordamos y los tomamos como ejemplo para ser mejores personas cada día de nuestras vidas.

Hoy, a 27 años de esta tragedia nos preguntamos, ¿Estamos realmente preparados para un suceso de tal magnitud? ¿Cómo reaccionaría usted ante un desastre natural? ¿Conoce las medidas de seguridad en el lugar donde labora? No debemos esperar a que una tragedia suceda para unirnos, busquemos información, cursos de protección civil, primeros auxilios, conozcamos las medidas de seguridad, exijamos a las autoridades mayor capacitación, mejor equipamiento, no esperemos alguna tragedia para convertirnos en héroes anónimos.

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