El respeto al medio de transporte ajeno, es la paz

Por @marubrito

No sé si a ustedes les pasa, pero no hay día en que lea las noticias y no haya algo terrible, deprimente, frustrante o que me haga enojar.

Ya sean atentados terroristas en alguna parte del mundo, la poca educación y valores de los líderes internacionales, la inseguridad de nuestra ciudad, todo lo relacionado con política que no trae beneficios para la ciudadanía, y sobre todo, la intolerancia y poco respeto entre los ciudadanos. Continuar leyendo “El respeto al medio de transporte ajeno, es la paz”

La impunidad no discrimina

Prepotencia, altanería, bravuconería, violencia… impunidad.

Una vez más fuimos testigos de algo realmente vergonzoso y tristemente real: el sentido de impunidad del mexicano.

La impunidad no discrimina estatus socioeconómico. La diferencia entre los escoltas golpeadores de Raúl Libien y el palo de Don Pepe, es el medio para hacer llegar la violencia. Ambos se sienten intocables, se saben chingones, se saben impunes. Uno por  pertenecer a esa clase que puede comprar conciencias; el otro por pertenecer a un comité vecinal, ése que vende votos, ése que es “la máxima autoridad” (Don Pepe dixit), grupos formados por políticos con un sólo fin: votos. La moneda de pago es la impunidad. -Me das tu lealtad y yo te doy permisos para que hagas lo que quieras- Clientelismo, otro de nuestros cánceres. Han vendido el civismo, qué asco. Continuar leyendo “La impunidad no discrimina”

Exhibir no es humillar

Por @alexvillac

Si usted es asiduo usuario de las redes sociales ya estará enterado sobre el caso de la #LadyBasura, la señora que fue grabada por Arne Aus Den Ruthen, funcionario de la Delegación Miguel Hidalgo, tirando basura en la vía pública y portándose de manera prepotente y altanera.

Genaro Lozano escribió sobre este asunto, la llamada #LadyBasura. Si bien Lozano no defiende la acción de la señora, muestra inconformidad con la acción de Arne y es que, desde su punto de vista, la grabación y exhibición posterior en redes sociales atenta contra la privacidad de la señora pues no le pidieron el consentimiento para ser exhibida.

Lozano se pregunta: ¿Afectará esa exhibición a la señora en su vida diaria? ¿La reconocerán en la calle y para siempre le dirán “vecina cochina” “vieja fea naca y pelada” “madre sin educación”. Los compañeros de clase del niño le harán burla por la “cochina de su madre”. Las redes sociales nos exhiben a todos, a veces por decisión propia, a veces por terceros que están en la misma situación de poder que nosotros, a veces por quienes están en una situación de poder mayor. ¿Qué es lo que ocurre ahí? ¿Si un funcionario viola la privacidad de una persona está atentando en contra de su dignidad? ¿de sus derechos humanos?
Y termina: Quienes tienen un cargo público, están en una situación de poder y toca a los ciudadanos el cuestionarlos, evidenciarlos y exigirles rendir cuentas. No al revés.

Yo le pregunto ahora a Lozano: ¿por qué no al revés?, ¿por qué los ciudadanos no podemos ser cuestionados ni evidenciados ni rendir cuentas?, ¿por qué defendemos nuestros derechos pero nos negamos a reconocer nuestras obligaciones?, ¿por qué siempre somos víctimas aunque seamos nosotros quienes cometen delitos?, ¿por qué sí aplaudimos cuando los funcionarios son evidenciados y exhibidos?, ¿por qué no nos exigimos a nosotros mismos como le exigimos a los funcionarios?, ¿no sienten que el Estado ha sido demasiado paternalista y por eso somos así de berrinchudos?

La Ley no tiene (o no debería ) hacer distinción para gobernantes y gobernados. Ambos tenemos el potencial para cometer actos en contra el bien común, ¿por qué sólo señalar uno de los bandos?

Si aplaudimos que se exhiba a políticos corruptos, aplaudamos también que se exhiba a los ciudadanos que afectan el entorno con sus acciones. Si no quieres que te graben tirando basura… No tires basura. Así de fácil, así de sencillo.

Dicen que no fue la forma correcta, ¿cuál habría sido entonces?, ¿pedirle que deje de hacerlo y si no lo hace, recoger la basura por ella? Basta de Papá Gobierno, hagámonos responsables de las consecuencias de nuestros actos. Dejemos de ignorar (porque la mayoría NO conoce sus obligaciones) nuestras responsabilidades como ciudadanos, no hay porqué ser enemigos cuando podemos (y deberíamos) ser y hacer equipo entre ciudadanos-gobierno.

No defiendo a Arne, defiendo y apoyo la acción: que se exhiba a quien atente contra la ley. Sea funcionario , ciudadano, yo, Lozano o Arne.

Exhibir no es humillar. Se humilla uno mismo cuando comete actos contra el bien común, y se ofende cuando alguien se lo señala.

Replicar: el arte de hacer y no sólo hablar

Por @marubrito

En días, o meses pasados, se ha difundido a través de las redes un video sobre la forma en que los conductores en Alemania dan paso a una ambulancia en una autopista. Me he topado con varios contactos que al publicar el video, comentan cosas del tipo: “ojalá siguiéramos el ejemplo de los alemanes”, o “¿cuándo veremos que ocurra esto en nuestro país?”. Si no han visto el video aún, lo dejo aquí:

Y todos nos sorprendemos, admiramos y reconocemos este comportamiento; señalamos que sería necesario replicarlo en nuestro país y nuestra ciudad. Y muchas veces, el cambio que proponemos llega hasta ahí, alcanzando a nuestros amigos en Facebook, a nuestros seguidores en Twitter, a una que otra conversación con algún compañero de trabajo o amigo.

¿Qué pasaría si por lo menos una vez, replicáramos lo que vemos? ¿Qué pasaría si la próxima vez que salgamos de nuestra casa, o trabajo, o de cualquier lugar, nos encontramos con algún conductor desesperado, que intenta pasar a como dé lugar frente a nosotros? Vamos, no necesariamente tendría que tratarse de una ambulancia o patrulla, pues inevitablemente (y pocos serían los que lo negaran), pensamos que cuál es la prisa, que nosotros llevamos más tiempo ahí atorados. Pero, ¿y si ese conductor necesita llegar con urgencia al lugar de un accidente? ¿O a la escuela a recoger a su hij@ debido a una emergencia? ¿O recibió un aviso que amerita su presencia lo antes posible?

El propósito de esto es generar un pequeño ejercicio de reflexión. Pensar más allá de nosotros mismos, en las necesidades de los demás, en la forma en que podríamos generar un cambio si actuamos desde lo individual.

Sé que muchos me tacharán de idealista y soñadora, pero debo admitir que soy de esas personas que está convencida de que pequeños cambios, generan uno mayor. ¿Qué pasaría si llevamos esa propuesta más allá de lo virtual? ¿Y si en vez de seguir el ejemplo de los alemanes, nos convertimos en el nuestro?

Sé también que muchos pensarán que en esta ciudad cada vez más caótica, con más autos y menos transporte público eficiente, es prácticamente imposible poder actuar de la forma en que observamos en el video. Pero es aquí donde podemos contribuir con ideas. Por ejemplo, uno de los principales obstáculos para responder ante una emergencia, es debido a que las vías de comunicación están saturadas todo el tiempo. Pero, ¿se han fijado cuántos autos llevan únicamente una persona? Podemos empezar por reducir el uso de automóvil y utilizar otros medios de transporte como el metro, metrobús y transporte público. Sí, quizás implica un traslado más largo en cuestión de tiempo, pero actualmente existen muchas aplicaciones que nos facilitan la vida mostrándonos qué transporte usar y en cuánto tiempo estaremos en nuestro destino, con lo que podemos planear con tiempo nuestra salida.

Ahora, si utilizar el automóvil es absolutamente necesario, hagámoslo de forma consciente y racional. ¿Cómo? Evaluando nuestras rutas, saliendo con tiempo, haciendo más eficiente (y menos estresante) nuestro viaje.

En esta ciudad, en la que el ritmo de vida es cada vez más acelerado y el número de habitantes crece de manera exponencial, es más fácil encontrar formas de convivencia que nos beneficien a todos. Todos somos parte del tráfico, todos lo provocamos, todos podemos solucionarlo. Seamos ejemplo para otros, y no sólo nos quedemos en la propuesta.

Vía: Mexican Times