Guillermo Prieto

Por @alexvillac

El político, el escritor, el poeta, el cronista…

Estableció la Academia de Letrán. Fomentó la crítica teatral y, con Ignacio Ramírez, fundó el periódico satírico “Don Simplicio”. Escribió para muchos periódicos a lo largo de su vida, incluido El Universal.

Fue conservador, y luego liberal, diputado de ese Congreso que elaboró la constitución de 1857. Diputado Federal muchas veces, muchos años. Secretario de Gómez Farías y de Bustamante, Ministro de Hacienda de Álvarez, Juárez e Iglesias. De este último también fue Ministro de Relaciones Exteriores, Ministro de Gobernación, Ministro de Justicia e Instrucción Pública y Ministro de Fomento.

prieto 3

 

Crítico severo del gobierno de Santa Anna, fue perseguido, después exiliado. A veces Guillermo, a veces Fidel, a veces cronista y a veces poeta de las hazañas de este país. Sus “Memorias de mis tiempos” describen al México social, político y literario del siglo XIX. Una obligación placentera leer esta obra.

Continuar leyendo “Guillermo Prieto”

Madero, traición y muerte.

madero 1

“Moriría, si fuera necesario, en cumplimiento del deber. Tenemos que triunfar, porque representamos el Bien”.

Francisco I. Madero a José Vasconcelos

Tras más de treinta años en el poder, Porfirio Díaz vio cómo una ola de violencia, que se transformó en una revolución, se alzaba detrás del caudillo civil que se había levantado en armas en su contra. Francisco Ignacio Madero, terrateniente de Coahuila, demócrata convencido, médico homeópata y espiritista, guiaba a los ejércitos que, en unos meses, consiguieron la caída del viejo dictador, quien presentó su renuncia para no convertir al país en un matadero. Madero se alzó en armas el 20 de noviembre; dos días antes, en Puebla, Aquiles Serdán y su familia caían masacrados en su casa a manos de la policía porfirista por apoyar el Plan de San Luis, lanzado por Madero.

Porfirio Díaz

Porfirio

En mayo de 1911, a seis meses de la lucha, Díaz renunció. Don Porfirio partió rumbo a Veracruz con su familia, en el tren presidencial que escoltaba su amigo, el general Victoriano Huerta. Allí, despedido por el lloroso pueblo jarocho, abordó el barco alemán “Ypiranga”, que lo llevó al exilio del cual jamás regresó. Victoriano Huerta le juró a Don Porfirio que vengaría esa afrenta en su contra.

Continuar leyendo “Madero, traición y muerte.”