La impunidad no discrimina

Prepotencia, altanería, bravuconería, violencia… impunidad.

Una vez más fuimos testigos de algo realmente vergonzoso y tristemente real: el sentido de impunidad del mexicano.

La impunidad no discrimina estatus socioeconómico. La diferencia entre los escoltas golpeadores de Raúl Libien y el palo de Don Pepe, es el medio para hacer llegar la violencia. Ambos se sienten intocables, se saben chingones, se saben impunes. Uno por  pertenecer a esa clase que puede comprar conciencias; el otro por pertenecer a un comité vecinal, ése que vende votos, ése que es “la máxima autoridad” (Don Pepe dixit), grupos formados por políticos con un sólo fin: votos. La moneda de pago es la impunidad. -Me das tu lealtad y yo te doy permisos para que hagas lo que quieras- Clientelismo, otro de nuestros cánceres. Han vendido el civismo, qué asco. Continuar leyendo “La impunidad no discrimina”

De la queja a la acción: Ley 3 de 3

Por @marubrito

Sobra decir que la corrupción es uno de los peores males que aqueja a nuestro país. La corrupción se vive a todos los niveles, y sin duda erradicarla es una tarea complicada, pero no por ello imposible.

También es un poco idealista esperar que la corrupción se acabe con iniciativas desde el gobierno, porque, aceptémoslo, es el mayor foco de “infección”. No con esto quiero excusar a los ciudadanos de a pie de no ser parte de ella. A veces, pareciera que olvidamos que se da en la acción más pequeña, eso que hacemos “porque todo mundo lo hace”, sin darnos cuentas que únicamente alimentamos el círculo y no buscamos salir de él.

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Nuevo Reglamento de Tránsito: Lo bueno, lo malo y lo peor

El Nuevo Reglamento de Tránsito del Distrito Federal (NRTDF) contempla multas más altas para quienes incumplan con las normas de convivencia. De nuevo no tiene mucho, de recaudador sí. Una de las novedades es la preferencia a ciclistas, ciclovías y carriles confinados. Y es que, después de las recientes muertes de ciclistas, es necesario un cambio en las leyes, sí, sin duda, pero… ¿y la educación?Peatones, ciclistas, motociclistas, automovilistas, choferes de transporte público y todos los actores que participamos en el juego de andar en y usar la calle, debemos educarnos en lo que a convivencia se refiere. Pensamos que la calle es nuestra, que somos los únicos con prisa, que la preferencia la tengo yo, que la vuelta prohibida es para todos menos para mí, que me puedo estacionar en una rampa para discapacitados porque “no me tardo”, ________ (agrega tu falta de educación vial favorita), y la realidad es otra, la realidad es que la calle es de todos y nos guste o no, necesitamos aprender a convivir, a veces a consejos, a veces a multas. Ni modo, así somos.

LO BUENO

Entre las multas que más llaman la atención en este NRTDF encontré las siguientes:

– Colocar objetos para apartar estacionamiento en la vía pública.

¿Eres de los que aparta la calle porque “es mía”?, vele diciendo adiós a tu botes, huacales, piedras y tubos pues la multa por esto es de 20 horas de arresto en un juzgado cívico, o bien, hasta $1,400 pesos, como gustes.

– Descenso de pasajeros en lugares no autorizados por parte del transporte público.

Multa de hasta $14,020 pesos (aparte de ser remitido al corralón y 3 puntos de sanción a tu licencia).

– Estacionarse o circular sobre ciclovías.

No, ni un ratito, ni “no me tardo nada”, $2,103 pesos si eres particular o $3,505 pesos si manejas tranporte de pasajeros. Aparte de la remision al corralón y 3 puntos de sanción a tu licencia.

– Uso del celular.

Hasta $2,455 y 3 puntos de sanción a tu liencia. Recuerda que si acumulas 12 puntos en un año, te suspenden la licencia por 3 años.

La verdad es que de nuevo no tiene mucho, estas normas ya existían pero, como todas nuestras leyes, se quedaron en papel. Quiero ver que se apliquen, seré el primero en aplaudirlo.

LO MALO

Para vigilar el parque vehicular, que de acuerdo con datos del INEGI es de 4,787,187 vehículos (claro, muchos de ellos fuera de circulación), las autoridades cuentan con la grandiosa y funcional cantidad de 1,444 policías capacitados y habilitados para infraccionar. Sí, 1,444 policías para vigilar 4,787,187 automovilistas.*

Ah, y para los casos en los que sea necesario remitir al corralón, contamos, en toda la Ciudad con 69 grúas.*

*Datos pedido a través de la plataforma infomexdf

LO PEOR

Desde que se dio a conocer hace unos meses, el GDF ha llevado a cabo campañas de información para los ciudadanos. Lo primordial: que conozcamos nuestros derechos, el costo de las multas y a los agentes de tránsito que pueden infraccionarnos. ¿Y esto por qué? Porque nos sabemos corruptos, todos, gobierno y gobernados. ¿De qué nos sirve tener policías honestos si llevamos el billete de $200 pesos enrrollado en la bolsa listo para sobornar a quien nos quiera multar? El Gobierno trata de protegernos de él, a través de nosotros mismos, y así, protegerse él mismo de nosotros… Terrible círculo vicioso. ¿Hasta dónde hemos llegado?

Y es que el GDF sabe que sus policías son (susceptibles de ser) corruptos, pero recuerda: para que se dé el ciclo de la corrupción se necesita de dos, el que da y el que recibe. ¿Nos seguiremos quejando de lo mismo que somos?Policías honestos en una sociedad corrupta, no funciona. Simplemente no se puede.

Sólo espero que este no sea un Reglamento más. De aquí a febrero estarán muy activos, de cacería, vigilándonos con lupa y recaudando miles de pesos para las arcas de la tesorería local. Después, como todos, caerá en el olvido… Hasta que hagan uno “nuevo”. Espero equivocarme.

¿Podrá más la civilidad y la educación que la cultura de la corrupción, la extorsión y el robo?

Yo, por lo pronto, como peatón, ciclista y automovilista les aseguro algo: no llevo billetes enrrollados en ningún lado. Soy responsable de las consecuencias de mis actos.

Eso es madurez social.

Queja no es denuncia

Por @marubrito

En alguna columna anterior ya he abordado brevemente el tema de la denuncia ciudadana. Comenté que es un medio que las mismas autoridades nos ofrecen para señalar lo que está mal en nuestras comunidades y, sobre todo, darle solución a esos problemas.

La pregunta es, ¿cuántos de nosotros hemos realmente utilizado esos medios? Muchas veces creemos que con un tweet o llamada es suficiente. Lamentablemente no es así, pues además de interponer esa queja o denuncia, es absolutamente necesario darle seguimiento, si es que realmente queremos que haya solución.

Un tweet sin etiquetar a la persona o autoridades indicadas, no sirve de nada. Publicar fotos, evidenciar algún acto, o informar a los demás de lo que ocurre en algún lugar no llega a ninguna parte, si no se hace ante la o las autoridades correspondientes.

Foto: Publimetro
Foto: Publimetro

Para ello, es necesario recordar que todas las delegaciones cuentan con un Centro de Servicios y Atención Ciudadana (CESAC), los cuales funcionan para dar atención a cuestiones relacionadas con: agua potable y servicios hidráulicos; limpia; servicios urbanos; mantenimiento a edificios, instalaciones públicas y unidades habitacionales; construcción de obras públicas mayores; servicios legales; comercio informal y tianguis; seguridad pública y vialidad; fomento económico y promoción al empleo; verificaciones; medio ambiente; cultura y recreación; asistencia social; protección civil; quejas y demandas vecinales; y tierras y predios. Además, prácticamente todas las delegaciones manejan una cuenta de Twitter, y algunas de sus áreas de atención también.

Tampoco hay que olvidar que existe la Agencia de Gestión Urbana (AGU), la cual atiende reportes de: baches, deterioro del pavimento, poda de camellones, limpieza de vialidades, tiraderos clandestinos, banquetas, luminarias y daño en puentes. Sólo basta con marcar el 072, o denunciar en su cuenta de Twitter @072CDMX.

Y para cuestiones de seguridad pública, también contamos con la Unidad de Contacto del Secretario de la Secretaría de Seguridad Pública, la cual atiende las 24 horas, los 7 días de la semana por teléfono 5208 9898, y a través de su cuenta de Twitter @UCS_CDMX. De acuerdo al tipo de denuncia, la Unidad canaliza con el área correspondiente para dar atención ante la denuncia.

Foto: Milenio
Foto: Milenio

Si vives en el área metropolitana o en otro estado, es importante que investigues en la representación municipal correspondiente cuál es el proceso para ello, qué área le da seguimiento, o a través de qué medios puedes presentar tu denuncia; pues generalmente cada representación es diferente.

El proceso de denuncia es sencillo, lo importante, como mencioné al inicio, es darle el debido seguimiento. Las soluciones pueden tardar semanas, meses, e incluso años (y no es broma); lo importante es no perder la paciencia, y pensar que el objetivo final es que las instituciones resuelvan los casos conforme a lo establecido en la ley. Recordemos que no estamos exigiendo algo más allá de lo que nos toca, y además es algo que la misma ciudad nos ofrece.

El procedimiento es largo, algunas veces absurdo, e incluso fastidioso, pero no por ello deja de ser necesario. Afortunadamente existen ciudadanos que, conscientes de esto, siguen actuando conforme a lo que establecen los reglamentos y perseveran hasta lograr su objetivo: la convivencia armoniosa en la comunidad. Hay que tener en mente que quejarse no es lo mismo que denunciar.

Fuente: Mexican Times

La sabiduría innata de los niños

¿Por qué deberíamos aprender a ver el mundo a través de los niños?

Justamente por eso, porque son niños, porque no han conocido la codicia, la mentira, el dinero…

Cuando somos niños estamos en nuestra etapa más vulnerable pero también más instintiva; el humano está más en contacto con su naturaleza y tiene los sentidos más despiertos. Y es por eso que deberíamos voltear a ver a los niños y aprenderles algo:

Curiosidad

Los niños se atreven y harán lo necesario para conseguir algo que quieren, ¿por qué? – porque son curiosos. Sólo imagina: Si a un niño le dijeras que si va de puerta en puerta ofreciendo paletas, le darás el juguete que tanto quiere, ¿crees que lo haría? Tú seguramente tienes algún sueño u objetivo que quisieras cumplir pero eso de tocar puertas… Como que no es lo tuyo… Luego… No, ¡¿cómo crees?!

En realidad es miedo. Miedo al fracaso.

Los adultos nos reprimimos tantos deseos que a veces olvidamos incluso lo que deseamos; a los adultos nos mueve (o paraliza) el miedo, a ellos los mueve la curiosidad.

La curiosidad los lleva a probar cosas nuevas, les da confianza de intentar algo una y otra vez, les hace la vida interesante, los llena de aventuras y hace que no conozcan la rutina. Cada día, cada momento, está lleno de sorpresas. Mientras más curioso, más aprende.

Pero los adultos nos reprimimos la curiosidad y por eso comenzamos a reprimírsela también a ellos, y con eso, les cortamos las alas: ¡No hagas, no digas, no preguntes!

Debemos permitirles ser curiosos, y no sólo eso, sino fomentar esa curiosidad pues nunca sabemos hasta dónde podría llevarlos.

Felicidad

¿Te has dado cuenta que los niños hacen solamente lo que los hace felices? Los niños conocen el mundo y aprenden a interpretarlo a través del juego, y como juego, debe ser divertido. Si a un niño le aburre hacer algo, simplemente no lo hará, porque eso no lo hace feliz y los niños buscan siempre ser felices.

Y es que es fácil, las cosas menos esperadas te pueden causar felicidad, no se necesita de mucho. Sólo tienes que encontrar lo que te hace feliz y hacerlo.

¿Cuántas cosas que haces no te hacen feliz y las sigues haciendo? ¿Qué te detiene a hacer lo que te hace feliz?

Respóndele a tu niño interior.

Imaginación

Otra cosa admirable de los niños es su enorme poder para imaginar; una escoba es el caballo más rápido del oeste, unas cacerolas pueden crear el mismo sonido de una batería, un par de muñecas pueden desarrollar toda una trama digna de película, una sábana basta para convertirse en fantasma…

Los adultos dejamos de imaginar porque nos dicen que es de locos hacerlo. Aunque todos los avances en la tecnología se la debemos a aquellos adultos que se rehusaron a creer eso y siguieron imaginando.

La imaginación estimula el cerebro, crea nuevas conexiones entre sus neuronas, amplia la visión de las cosas, te da nuevas soluciones a un mismo problema…Imaginar es sano y es humano. La imaginación fue otra de las causas de la evolución, y si dejamos de imaginar, dejamos de evolucionar.

Sencillez

Los niños no presumen cosas materiales, presumen amigos o vivencias. Y su presunción es en realidad una invitación a ser parte de ello. La vida de un niño es sencilla, somos los adultos los que se las complicamos.

No se complican con chismes, dimes y diretes. Su honestidad es tal que algunas personas la consideran cruel pero recuerden: la verdad llega a ser incómoda, pero es la verdad.

Un niño dice lo que piensa, lo que siente y/o lo que está viviendo en ese momento.

Los humanos aprendemos de lo que vemos, y no de lo que nos dicen. Aprendemos de la experiencia, de intentar y fallar e intentar de nuevo. Los niños aprenden del ejemplo de los adultos. Sería bueno que te fijaras en el ejemplo que estás siendo para los niños a tu alrededor, sin importar que tengas hijos o no, eres ejemplo a cada momento y con cada una de tus acciones, pues, como dice el proverbio africano: Para educar a un niño, se necesita de toda la tribu.

Seamos tribu.